domingo, 3 de mayo de 2009

Día Perro.



No sé si fuera de Andalucía usáis la expresión "Tener un día perro", pero estoy segura de que podéis deducir lo que es. Es uno de esos días en los que parece que siempre son las primeras horas de la mañana, ya pueden ser las 2 de la tarde, pero para ti, son las 7 de la mañana, y a las 8 de la tarde, seguirán siendo las 7 de la mañana. Tienes la impresión de que el tiempo se ha detenido en una hora determinada, de que el día no avanza pero tienes que seguir con tu monotonía. No puedes permitirte parar tu vida sólo porque el tiempo se haya parado.

Hoy tengo un día así, un día perro. El café no lo arregla, ni los constantes remojones de cara. Noto mis ojos hinchados, tanto que me miro de vez en cuando en el espejo porque me parece imposible que sigan teniendo su tamaño normal,¡Pero si pesan un quintal! Intento seguir con el trabajo de la facultad- un rollo que intenta enseñarte a hacer diccionarios,"Puff, Isidro, ésto a mí no me aporta nada" "Que sí, niña, que los que hacen diccionarios ganan un pastón" "Da igual, yo soy de vicios baratos" - Intento entonces centrarme en la lectura y el análisis del Othello- Shakespeare me cae francamente mal- y me doy cuenta de que es imposible. Hoy, en la única cosa que me concentro es en la pared, o en el interruptor de la luz. Se me va la olla y cuando me percato llevo varios minutos mirando fijamente de qué extraña forma combinan los colores del interruptor o descubriendo diferentes figuritas uniendo diferentes puntos de la solería. Me levanto, me siento, voy a la cocina ¿qué hago aquí? Me vuelvo al escritorio y me vuelvo a sentar. ¡Ah, espera, que yo tenía sed! Me vuelvo a levantar y voy a la cocina de nuevo. Mientras me bebo el vaso de agua me voy dando cuenta de que estoy bebiendo por el vicio de beber -¿Veis como soy de vicios baratitos?- vuelvo al escritorio...pufff.

Pienso en volverme a la cama. Es absurdo, no voy a poder dormir. Afuera, en la calle hay gente, hay movimiento. Casi ni parecen reales. ¡Mira, ahí, en la solería, la cara de un indio Cherokee! ¿O es un Siux? ¿Debería pedir una segunda opinión? No déjalo, mejor no, y menos a gente que duerme bajo tu mismo techo.

Vale, tengo un día perro. Hoy no haré nada de provecho. ¿Qué hago, lo intento? Me quedan aún 25 acepciones de la palabra "jack1". Mmm, déjalo, tienes un día perro. Vuelve a bostezar, que eso hoy te sale de lujo.Vale, Tus (mis) deseos son órdenes para mí.

jueves, 12 de marzo de 2009

¡Salvada!

El stress casi está pudiendo conmigo. Son tantas las cosas que hay que hacer...es que veo que se me hace imposible, y que cuanto más hago más hay por hacer...parece increíble.

Por si fuera poco, resulta que me he cogido un gripazo del 20, de esos que te llevan a rozar los 40 grados de temperatura. Soy muy mala enferma, no soporto pasar un día entero en casa, ¡y menos si lo tengo que pasar en la cama! Necesito movimiento constante, acción, sentir que me muevo al ritmo del mundo, o incluso más rápido, jaj. Así que esta situación me está agobiando bastante; más cuando pienso en los días de clase que estoy perdiendo, también faltar al trabajillo, ¡y luego está lo otro! En Sevilla estamos a 25 grados de temperatura y todo el mundo los está disfrutando en la calle...¡y yo aquí encerradita!

En fin, menos mal que ya me estoy reponiendo y hoy mi temperatura es sólo de 37º lo cual significa que el lunes ya volveré a la carga. Ahora sí, lo que me da pánico es pensar en el trabajo y el esfuerzo que me va a costar ponerme al día, son tantas cosas...Y sucede a veces, que cuando nuestra mente y nuestro cuerpo tienen dificultades para seguir el día a día - o la semana a semana, jaj- nuestro subconsciente nos manda un mensaje con la solución a nuestros problemas. El mío llegó esta mañana al despertar, en forma de melodía. Era la canción de un anuncio de televisión que existía hace ya algunos años, y...Sí, ésto es lo que necesito. ¡Yo voy a hacerme con una! Aquí os dejo el anuncio por si a alguien quiere otra.

Espero que os sea útil, Besos.



martes, 17 de febrero de 2009

¿Cómo?




Todos sabemos dónde está Canadá, pero...¿sabemos el origen de su nombre? ¿En qué idioma está? ¿Quién se lo puso? Hay nombres de países que resultan muy curiosos por cómo suenan. Éste no suena a nada especialmente gracioso, pero lo que sí me parece es muy interesante por su origen, e incluso cómico. Supongo que muchos de ustedes ya sabrán de dónde procede, para los que no, espero que os guste.

A decir verdad, no hay total seguridad del origen exacto del nombre de éste país, puesto que hay dos teorías sobre ello. Lo divertido es que las dos desvelan que el nombre vino de manos de los Franceses y que fue producto del azar, o quizás incluso del error. En mi opinión, lo mejor que puedes hacer cuando hay más de una teoría para algún hecho y es prácticamente imposible saber cuál es la cierta, es elegir la que más te guste y convertirla en tu explicación para ese hecho. Aunque claro, también podéis quedaros con todas las posibilidades a la vez. Eso ya lo dejo en vuestras manos. Aquí están.



La primera teoría dice que cuando los franceses llegaron a Canadá por primera vez y encontraron al primer grupo de nativos, se acercaron a ellos. Los dos grupos se miraron con curiosidad, y los franceses que estaban un tanto confusos -en aquellos tiempos no había GPS- les preguntaron por el nombre de aquel frío lugar. Los nativos respondieron algo que a los del otro grupo les sonó a "Canadá", y por lo tanto decidieron que ese debía ser el nombre. Un tiempo después, cuando se empezó a estudiar la lengua de los nativos para tratar con ellos, descubrieron que aquella palabra que daba nombre al país no significaba otra cosa más que "No entiendo".

La segunda teoría tiene de protagonistas a unos franceses (de nuevo) y a unos españoles - ésto parece un chiste, sólo hay que añadir unos ingleses ;P - Pues bien, parece ser que para cuando los franceses llegaron a Canadá, los españoles llevaban ya tiempo yendo a pescar a sus aguas. Así ocurrió que mientras un grupo de pescadores vascos estaban faenando en el mar intentando conseguir su preciado bacalao, un grupo de franceses se acercaron a verlos pescar y a intentar algún tipo de contacto con ellos. Sin embargo, el grupo de pescadores se lo tomó como una intromisión y al ver amenazado el medio por el que se ganaban la vida les dijeron "Acá, nada", queriendo con ello decir que allí no había nada para los franceses.Éstos, cuyo nivel de castellano parecía ser nulo, pensaron que lo que esos pescadores les estaban diciendo, era el nombre del lugar, "Canadá".


Pues bueno, lo dicho, espero que os haya gustado, y ya me diréis con cuál de las dos os quedáis.

Besos.

(Imagen tomada de www.espacioblog.com)

viernes, 6 de febrero de 2009

Vuelta a Casa.



Este post es principalmente para disculparme por mi ausencia, una serie de acontecimientos me han mantenido alejada del blog, y también me han impedido visitar los vuestros, aunque prometo ponerme al día con ellos enseguida. Y también, volveré a publicar tan pronto como pueda.
Primero fue una avería en la linea, un fallo que al parecer los de ya.com tardaron 14 días en arreglar- sí, 14 días, divertido, ¿verdad?, en fin, ahora mismo no me apetece ponerlos verdes, aunque sí que tengo motivos para ello- una vez arreglado el problema, ya tenía encima los exámenes ¡stressssss! Ya por fin los he terminado.
Hoy, he vuelto. Estoy aquí, en casa.Dispuesta y deseando empaparme de vuestras historias y esperando que también disfrutéis de las mías, al menos la mitad de lo que yo disfruto las vuestras.

Gracias, nos leeremos pronto!!!

martes, 6 de enero de 2009

Vorágine.



Solía tener un tío-abuelo que llevaba la cartera repleta de fotos.

Ésto, que parece el comienzo de una película- o de un corto- de esos que cuentan una historia, a primera vista, simple, no es más que una verdad muy extendida. Los abuelos y sucedáneos de abuelos suelen tener la cartera repleta de fotos. La diferencia es que en las que este hombre llevaba en su cartera únicamente se reflejaba algo que parecía su imagen. La repetida cara de su juventud. Su afán era el enseñarle a todo aquel con el que cruzaba dos palabras seguidas lo guapo que era de joven, como si tuviera miedo de que alguien creyera que siempre había sido viejo. O quizás porque creía que de alguna forma hay que hacer que lo bello no se olvide.

Hace unas cuantas noches- tres o cuatro, a lo sumo- todos volvimos a encontrarnos. Por "todos" me refiero a los del "circulo", mis amigos de la universidad; aquellos con los que me he divertido en cualquier situación, con los que me he frustrado viendo que se acerca la fecha de entrega de un trabajo y no nos da tiempo de terminarlo, con los que he jugado a lo absurdo, a lo racional y a todo lo que hay en medio. Con ellos.

Este encuentro ha sido algo especial- y con "algo" quiero decir "bastante" y con "bastante" quiero decir "muy". ¡Joder! nunca consigo llamar las cosas por su nombre- Tres de ellos se fueron a estudiar fuera, y ahora volvían; dispuestos a pasar una noche como si nada hubiera cambiado. Éramos seis, menos una que no pudo venir, más tres que decidieron unirse...y nada cambió. Casi las mismas bromas, casi las mismas conversaciones renovadas, casi los mismos gestos cómplices carentes o no de significado. Volvimos a ser nosotros.

Casi al final de la noche sucedió que me invadió el espíritu de mi tío-abuelo León y pensé en qué pasará mañana. ¿Dónde estaremos? ¿Con quién? Algunos nos casaremos, otros seremos solteros, otros tendremos hijos, otros tendremos perro, o gato, o pez de colores, o un ficus. Algunos trabajaremos en Sevilla, otros en otro punto de Andalucía, otros en algún lugar de España, otros en algún rincón del mundo...Y entonces...¿Qué pasará? ¿Seguiremos en contacto? ¿Seguiremos fijando una fecha para invadir Sevilla durante toda una noche o el día a día y nuestras obligaciones no nos dejarán? Y lo peor...¿qué pasará si no os importa? ¿Cuándo dejaremos de sentirnos cómodos los unos con los otros? ¿Cuándo sucederá que los dos últimos que queden se separen? Se separen como cuando en cierto punto de la ciudad nos deseamos unos a otros las buenas noches y nos vamos a dormir...o casi. ¿Llegará ese día?

Me gusta imaginarme que no, que eso no pasará, que dentro de 20 años seguiremos ahí, todos, otra vez. Pero tengo poca fe en el "para siempre" y el tiempo es un monstruo que devora todo lo bello, como el rostro de mi tío-abuelo León. Por ello, yo hago como él, tomo fotografías-con mi máquina o mi mente- de nuestra vida juntos, de nuestros ratos de juventud que no sé si terminarán algún día, pero que estoy segura que inevitablemente irán cambiando. Cambiarán como el rostro de mi tío-abuelo, aquel que llevaba la cartera repleta de fotos.

Y ésto, que parece el final de una película- o mejor, de un corto- no es más que una verdad muy extendida.

martes, 23 de diciembre de 2008

Tolerante Occidente.


Hay una antigua canción de Amistades Peligrosas que dice " Llega un tiempo tan confuso y pienso que me quedo sin razones para comprenderlo. ¿Por qué tengo que esconder un cuerpo, no tener un nombre ni el más mínimo derecho?" La canción habla, como ya os habréis percatado, de la precaria situación de la mujer en muchos países árabes. Todos estamos de acuerdo -creo y espero- en que las vejaciones por las que pasan estas mujeres-unas más que otras, dependiendo de dónde sean- son una injusticia intolerable que nos llena de dudas sobre si realmente el ser humano es un animal superior. Pero éste no es el tema del que os quiero hablar hoy, aunque esté relacionado con él.

Hace unos días, en el tren, volví a escuchar una conversación mil veces ya oída. Sí, lo sé, es horrible escuchar conversaciones ajenas. Pero al hecho de que mi Mp3 no tenía pilas se le une el que las dos mujeres que mantenían la susodicha conversación estaban prácticamente gritando. Estas señoras criticaban el hecho de que muchas mujeres árabes que vivían en España llevasen velo. Según ellas, si querían vivir en España debían adaptarse y amoldarse a las costumbres del país, y eso, por supuesto, incluía deshacerse del velo. Aseguraban que había que obligarlas por ley a abandonar su costumbre de cubrirse, y que ésto, en el fondo, era algo bueno para esas pobres mujeres ya que el velo coartaba su libertad.

Mi primera reacción fue una silenciosa risa de fastidio. No hice nada más, mi tren ya llegaba a su destino y debía bajarme. Aunque siendo sincera, no sé si me habría atrevido a dirigirme a esas dos "eruditas" de la tradición y cultura árabe, y proponerles un juego de cambio de identidad. Como me quedé con las ganas de hacérselo a ellas, os lo propongo a vosotros. Usaré la versión femenina, los hombres podéis cambiar alguna cosa para meteros en el papel y experimentar así cómo se puede llegar a sentir-más o menos- una de estas inmigrantes árabes.

Imaginaos que vivís en un lugar inhóspito. Un lugar en el que la violencia está a menudo a flor de piel, e incluso- éste es el caso más extremo- cuando volvéis a casa tras ir al mercado o a trabajar, siempre lo hacéis con el "pellizquito" en el estómago; sensación que no desaparece hasta que al doblar la esquina comprobais que vuestra casa sigue ahí, donde la dejasteis. Un día, hartos de ver la cara de pena y decepción de vuestros hijos cuando les decís "esta noche tampoco cenamos" decidís que la única forma de poder tener un futuro y algo que ofrecerle a vuestros hijos es dejando todo lo que tenéis, incluyendo raíces, costumbres y seres queridos, y partir hacia un lejano lugar dónde sabéis con casi total seguridad que no vais a ser bien recibidos. Es una opción terrible, pero prácticamente la única que tenéis. No es un capricho.

Pues bien, resulta que la costumbre en ese lugar nuevo al que vais es ir en top-less (para el hombre podéis usa la versión "en tanga"). Toda vuestra vida habéis escuchado que los pechos son algo que debéis tapar al ir por la calle, - aunque para mucha gente no sería un problema, pero imaginad que tenemos la mentalidad de nuestras madres- si enseñas tus pechos vas provocando a los que te rodean, y además, es pecado, deshonras a tu familia y te exibes como intentando llamar la atención de los que te rodean. Si aquí, en occidente alguien intentara abusar de nosotras o nos dedicase miradas y palabras repugnantes por ir en top-less ¿Acaso alguien cree que la policía con su típica intolerancia (y lo siento si ofendo a alguien) nos iba a tomar en serio? Es más, nos multaría por conducta inmoral y por escándalo público. Así son las normas y así nos han criado.

Pero en este nuevo lugar al que nos vemos en parte obligadas a ir, todas las mujeres van en top-less. Tú no eres capaz. Son ya demasiados años oyendo que debes ocultar tus pechos y bombardeándote la conciencia con las ideas antes mencionadas. No es que no quieras adaptarte, simplemente es que es un paso muy difícil. Te da miedo. Y por ello, por tener miedo, tienes que soportar malas miradas, cuchicheos incómodos, risitas, insultos e incluso algunos golpes. Y lo más gracioso es que toda esta intolerancia viene de gente que cree que eso es lo que debe hacer, porque es lo que te conviene. ¡Como si ya de por sí no fuera difícil vivir lejos de tu hogar y de la gente que te quiere!

En mi opinión, no se puede obligar a estas mujeres a que abandonen de repente una tradición milenaria. El equivalente a su descubrimiento de cabeza sería para nosotras un descubrimiento del busto. Eso sólo las traumatizaría más y les haría más difícil adaptarse. Lo único que se podría hacer es mostrarles respeto y apoyo para que ellas sientan que su cuerpo es tan digno como el del hombre; y que no es fuente de pecado como les han dicho tantas veces, sino un envoltorio natural del que no hay que sentirse avergonzadas. Y así, quizás algún día se sientan lo suficientemente cómodas y seguras como para dar el paso y abandonar ese símbolo de presión del sexo masculino sobre ellas.

Abandono del velo sí, pero no desde la intolerancia, sino desde el respeto y la solidaridad.


(Foto tomada de la página www.acsur.org)

domingo, 30 de noviembre de 2008

El Sonido "Marlango".

Hace un tiempo tuve el antojo de poner música a mi blog. Una canción que lo definiera, que ayudase a transmitir la melodía que siento dentro cuando escribo, los aromas imaginarios que acarician mi olfato, los sentimientos que me empujan en mi día a día. Es una tarea difícil, desde luego, porque no siempre se está del mismo humor, no siempre sientes las cosas de la misma forma...bueno, en verdad, ni siquiera sientes siempre lo mismo. El problema para mi viene cuando deseo meter mano a esa tarea...nada. Resulta que soy del siglo pasado y por lo tanto incapaz de entenderme con las nuevas tecnologías, así que me quedé con las ganas.

Por ello, hoy he decidido mostraros el videoclip de la canción que hubiera sido la banda sonora de este blog. Al principio dudé entre ésta u otra del mismo grupo llamada "Hold Me Thight". Pero al final decidí que la mejor sería "Pequeño Vals" porque a mi entender evoca la paz y la tranquilidad de los días- y más aún,las noches- de lluvia. Diréis que estoy loca, pero a veces al escucharla me parece oir una cortinilla de lluvia al fondo, como de acompañamiento, e incluso percibo el olor de la lluvia en el aire, y un poco el de la tierra mojada mezclado con el sugerente aroma del café.

Pues aquí os dejo ésta maravillosa canción de Marlango, espero que la disfrutéis.

Por cierto, sé que llevo mucho tiempo sin escribir, pero...el stress.
Por cierto II, ¿alguien sabe algo de Nuria del blog Nurieta-Nurieta? Un día tras estar bastante tiempo ausente intenté entrar en su blog pero lo había dejado. Bueno, yo aún tengo su dirección en la parte de blogs que visito, albergando la esperanza de que haya sido sólo un error tecnológico ( siglo pasado de nuevo) y que un día al hacer click en su dirección me aparezca su página. En fin, gracias.